Elecciones en la directiva de Azul Azul:
El partido decisivo que se jugará a puertas cerradas en la Universidad de Chile.
La histórica campaña que realizó la Universidad de Chile durante la temporada pasada les abrió el apetito a los inversionistas más importantes, quienes hasta ahora sólo habían podido celebrar fuera de las grandes luces: Carlos Heller y Mario Conca. Así, con el directorio dividido, comenzó a complicarse la elección de José Yuraszeck como el sucesor de Federico Valdés en la presidencia. En tanto, los hinchas exigen voz en una discusión a la que no están invitados. Por Felipe Guerra
Después de la obtención de la Copa Sudamericana, el plantel de la Universidad de Chile fue invitado a La Moneda por el presidente Sebastián Piñera. En la cita, también estuvieron presentes tres de los once integrantes del directorio de Azul Azul: Federico Valdés en su rol de presidente de la concesionaria, José Yuraszeck como encargado de la comisión de fútbol y Carlos Alberto Délano por sus nexos con el Gobierno. En esa ocasión, cuando se les consultó por la ausencia de los otros directivos, dijeron que las invitaciones habían sido personales. Al día siguiente, el máximo inversionista de la “U”, Carlos Heller, salió a desmentir esa afirmación señalando que la invitación fue para el club y que las confianzas estaban rotas al interior de la mesa directiva. Incluso reconoció un afán de figuración en los asistentes al acto: "se están colgando del triunfo y esto es una directiva. Todos trabajamos", aseguró. Este cruce de declaraciones corroboró el quiebre de Azul Azul, algo de lo que se venía sospechando hace bastante tiempo y que abre la interrogante sobre quién será el encargado de guiar al cuadro azul por los próximos cuatro años. Las elecciones son en abril y ambos bloques apuestan por sus candidatos de consenso. Mientras Sampaoli y sus dirigidos descansan, los directivos juegan su partido aparte.
Los dueños del “León”
En el interior del directorio confluyen los grandes inversionistas de la concesión: Carlos Heller con el 24% a través de Inversiones Alpes Limitada, también controlador de Falabella y del holding Bethia que acaba de comprar el canal Mega. José Yuraszeck con siete sociedades y ocho familiares es dueño del 19%, Peter Hiller con el 15% por Inversiones Limitada y Valle Alegre S.A, Carlos Alberto Délano le sigue con un 14%, y cierran Federico Valdés, Edmundo Hermosilla, Gonzalo Rojas, Mario Conca con porcentajes menores.
El quiebre de la mesa directiva ha puesto un nuevo escenario para las elecciones. Por un lado está el sector que dirige la actual presidencia y que busca darle continuidad al proceso, aquí se encuentra Valdés, Yuraszeck, su hijo Cristóbal Yuraszeck, Délano y Hiller. Muchos hinchas se han manifestado en contra de este grupo por su cercanía con la UDI, y por el famoso “Caso Chispas” en el que se vio involucrado Yuraszeck hace algunos años, por el que tuvo que pagar US$ 75 millones en multas. A inicios de año, la opción del ex director de Endesa generaba consenso, sobretodo por la cercanía que existía entre él y Hiller, lo que les daba el control de Azul Azul por sobre el paquete accionario que manejaba Heller. En entrevista publicada en la revista “Que Pasa”, señaló sus pretensiones con el cargo: "Hoy, a los 60 años, tomé la decisión de dedicarme a cosas entretenidas, que me apasionan, y en este minuto de mi vida lo más importante para mí, después de mi familia obviamente, es la U”. El director de “La Magia Azul”, el medio de comunicación más importante de los hinchas, Christopher Antúnez, señala que el encargado de la comisión de fútbol destaca por su entusiasmo al ejercer sus funciones, y que “todo este proceso lo ha disfrutado como un niño”. Aunque le atribuye una sobreexposición al grupo oficialista: “En la final del apertura de este año, casi les sacan la copa a los jugadores”. Por otra parte, el denominado “Bloque de Heller” cuenta además con Rojas, Hermosilla, Luis Ayala, Roberto Nahum (éstos dos últimos delegados por la casa de estudios) y finalmente el candidato que el sector impulsaría para llegar a un consenso con el otro bloque, Mario Conca, ex gerente general de Chilevisión.
En declaraciones a la prensa el mismo Heller negó tener intensiones de presidir la mesa y que estaría dispuesto a votar sólo por una persona consensuada, a pesar de contar con el respaldo de cierto sector de la hinchada, que incluso ha difundido una campaña a través de facebook. Además, desde el periodo de quiebra ha contado con el apoyo de ex jugadores como Sandrino Castec, Carlos Campos, Diego Rivarola y Luis Musrri, e incluso perteneció a las inferiores durante la década de los ’70. Su profundo aprecio por la institución, es algo que corrobora Antúnez, “es un hincha muy antiguo, que siempre ha estado presente. En el periodo de quiebra muchos le pidieron que se hiciera cargo”.
La hinchada “valiente y combativa”
Mientras los jugadores iban pasando para recibir sus respectivas medallas de campeones, desde la galería caían vítores y aplausos. Desde el cuerpo técnico hasta el arquero suplente fueron ovacionados por la barra “bullanguera”. Sin embargo, cuando fue el turno de la dirigencia, el estadio estalló en rechiflas. De la mano de la administración de Azul Azul la “U” levantaba su primera copa internacional, pero la hinchada mostraba todo su rechazo. Este hecho evidenció la disconformidad que existe con la dirigencia. Una de las organizaciones de hinchas más importantes de la “U” es la Agrupación Socios Corfuch (ASC), entidad que rememora al organismo que se hacía cargo del club antes que la quiebra, y que hoy cumple con la labor social que dejó de lado el club con su transformación a Sociedad Anónima Deportiva (SAD), además de “contrainformar a la hinchada ‘bullanguera’ sobre la situación actual de la institución”. Entre sus filas se cuentan más de cincuenta personas en Santiago, quienes se reúnen periódicamente para discutir y planificar actividades. 
Carolina Troncoso es una de las coordinadoras de la agrupación y es crítica con los mecanismos que se utilizaron para arrebatarle la administración a la Corfuch: “a la ‘U’ la quebraron a la fuerza. Gobierno, senadores, diputados de todos los colores políticos participaron de esto”. Incluso responsabilizó a la casa de estudios: “Roberto Nahum y la Chile tenían al equipo botado, sólo de acordaron cuando se dieron cuenta que con la quiebra podían sacarle un provecho económico”. El periodista deportivo de Chilevisión, Cristián Arcos, señala que la aparición de las SAD se debe a la irresponsabilidad de muchos socios con la administración de los equipos. Aunque se reconoce como un retractor del “Fútbol-Empresa”, afirma que económicamente da garantías y ante eso poco se puede hacer. “Hay inversionistas, y dirigentes, buenos y malos, esa es la diferencia”.
Uno de los puntos más controversiales, y que la ASC no perdona, es lo que sucedió después de la quiebra, cuando la Corfuch debía definir si continuaban como SAD o Corporación. En la votación, esta última ganó por una diferencia abismante, pero la decisión no fue respetada por el síndico José Manuel Edwards y el abogado de la agrupación, el actual ministro del interior Rodrigo Hinzpeter. Troncoso señala que “esto demuestra el ímpetu que tenían sectores políticos y empresariales por convertir al club en un negocio. No fue casualidad”.
La agrupación es clara en señalar que han dejado de sentir los éxitos de la Universidad de Chile como propios, “ahora vemos como Yuraszeck o Valdés salen adueñándose de los logros deportivos”. Carolina reconoce que jamás participarán ni disputarán un lugar en la mesa directiva: “integrarla sería validar su lógica empresarial”. Por ahora, ella y la entidad están orientadas a informar a la hinchada azul sobre “quienes son realmente los dueños de la ‘U’. Ellos no están interesados en el equipo, invierten pero no dejarán nada. Ni un solo patrimonio”, señala tajante la fanática.
El fortalecimiento del fútbol empresa
Durante los últimos meses se han dado diversos movimientos en Azul Azul. Los logros alcanzados llegaron a empinar la acción a un 462% de su precio original en el mes de octubre, lo que instaló al proyecto como un modelo a seguir para el resto de las SAD del fútbol nacional.
Cristián Arcos, señala que es normal que esto suceda y posiblemente es la razón principal por la que el directorio comenzó a tener diferencias. Ejemplifica con el caso de Colo Colo: “Hoy Blanco y Negro es criticado, pero hace algunos años era la gran vedette del fútbol chileno y se lo disputaron de la misma manera”.
Afirma que hay que acostumbrarse a estas situaciones ya que “las SAD fueron creadas para convertir al fútbol en algo atractivo para los inversionistas, y un equipo que consigue triunfos calza en esa lógica”. Para él, el conflicto aparece cuando el hincha cree que las concesionarias fueron hechas para conseguir éxitos deportivos, “lo cierto es que fueron creadas sólo para gestionar económicamente a los clubes”.
El senador Jorge Pizarro (DC), uno de los impulsores de la Ley SAD junto a Alberto Espina, reconoce que después de cinco años de funcionamiento “el resultado es positivo”. Aunque deja entrever varios vacios que se dejaron en el proyecto y que quedó demostrado con “el intervencionismo de la derecha en las elecciones de la ANFP”. Reconoció que si la ley no era despachada con urgencia, muchos equipos iban destinados a desaparecer, “lamentablemente, las reglas del juego quedaron así estipuladas y hoy poco se puede hacer”, señala ante los reclamos de varios hinchas por la nula participación en la decisiones. Arcos señala que el gran contraste de la administración de la “U” con la de varios clubes profesionales es que los dueños de la “U” son hinchas, “eso marca diferencias”. También deja claro que no es la solución a todos los problemas, pero ayudó a salir de la urgencia en la que estaba el fútbol chileno. Gonzalo Ormeño, es integrante de la ASC y tiene un reducido monto de acciones. Está en contra de toda la lógica empresarial, pero confiesa que aún mantiene el paquete por un motivo: “Gracias a este pequeño monto que conservo, puedo asistir a las reuniones abiertas de inversionistas”. Señala que es imposible tener injerencia en alguna decisión: “jamás mi voz tendrá peso, pero al menos puedo gritarles en la cara lo que hicieron con mi club”.
|